Al vivir en Buganvilia, nosotros buscamos navegar y poder llegar con el viento en nuestras velas a destinos donde hayan buenos anclajes, no queremos marinas, queremos anclar. La vida anclado es otra que la vida de puertos y marinas. Nos gusta estar en medio del mar, lejos de la multitud y donde nos podemos despertar y tirar un piquero al agua. ¡Además de que es gratis! No siempre, pero en la mayoría de los lugares y si no lo es, de todas formas es muchísimo más económico que un puerto.
Por otro lado, si bien en las marinas tienes tranquilidad en otros sentidos y hay ocasiones en que vale la pena, es muy similar a estar en tierra y no tienes los beneficios únicos de pasar la noche flotando en medio del mar.
Los buenos anclajes no son tan fáciles de encontrar, hay varios factores en juego y es por eso que aquí, amigos y amigas navegantes, quiero contarles sobre un anclaje en la Costa Azul que les recomendamos.
A principio de septiembre cruzamos desde Barcelona a la Costa Azul francesa. Nuestra intención siempre fue hacerla de manera veloz y selectiva con las paradas ya que teníamos que estar en Córcega en una fecha determinada.
Nuestra primera parada desde Barcelona fueron las Islas Porquerolles, unas islas muy lindas, con un aire similar a las Islas Baleares, con bastantes barcos también pero no es molesto, hay suficiente espacio para tu ancla.
Luego seguimos navegando hacia Saint Tropez y por condiciones climáticas, antes de llegar, fondeamos a dormir en una bahía al frente llamada Plage du Jová. Bastante linda pero no fuimos a tierra ya que solo nos quedamos por la noche y de todas formas no había un acceso para el dinghy (anexo, tender). Al día siguiente seguimos a St. Tropez y bueno, es lo que es, el puerto, buenas playas, un casco antiguo muy lindo, las tiendas de más alto nivel y lujosas y ricos restaurantes.
Luego seguimos a Villefranche-sur-mer y aquí es donde me detengo para hacer hincapié en que este es un anclaje ideal para los que andan como nosotros navegando en busca de anclajes protegidos, con buen acceso para el dinghy y lindos. Si debes elegir entre pocos anclajes en la costa azul, incluye este.
El pueblo de Villefranche es maravilloso, con las construcciones de colores, sus calles diminutas, sus restoranes, sus playas, la citadelle, todo espectacular. Tienes un acceso muy agradable para los dinghys en el puerto, donde puedes dejarlo las horas que quieras y además a pocos pasos desde ahí tienes el tren que te lleva por menos de un par de euros a Niza (1,90 euros), a Cannes, a Mónaco y a varios otros pueblos más de la zona, por lo que es un excelente centro de operaciones.
El anclaje es tan protegido que dejamos nuestro barco anclado y nos fuimos por el día más de una vez sin estar permanentemente preocupados por el barco.
¡Ah! Y que no se me olvide que alfrente de Villefranche, la bahía siguiente ya es Saint Jean Cap Ferrat. Se podría decir que es un balneario de veraneo francés del más alto nivel que tiene marina, restaurantes y te encuentras con maravillosas casas por todas partes.
En Saint Jean Cap Ferrat fuimos a anclar un día a Anse des Fossés , pasamos el día ahí, también tiene un muelle para llegar con el dinghy y en 3 minutos ya estas en lo que podría llamarse el centro de Cap Ferrat, donde hay restaurantes, la marina y otros comercios. También se puede ir caminando a las distintas playas. Nos quedamos en ese anclaje una noche pero a la mañana siguiente el viento había rolado así es que nos volvimos a la bahía donde está Villefranche y esta vez, debido a la dirección del viento nos anclamos al otro lado de la bahía, en la Baie de l´Espalmador, hacia Jean Cap Ferrat donde se puede ver la Villa de Ephrussi de Roschild .

Bueno, eso es lo que quería compartir. Para los que navegan en busca de buenos anclajes, en la Costa Azul, Villefranche-sur-mer es una mega recomendación. Seguro volveremos si navegamos por la zona denuevo.
Buenos vientos y buganvilias,
La Contramaestre,
De Sailing Buganvilia.








