Navegamos de Portugal a Cádiz, fue una navegación de 12 horas, salimos a las 5 pm de Isla da Culatra y llegamos al amanecer del siguiente día a Cádiz, España. En Cádiz nos anclamos afuera del Real Club Náutico, al otro lado del puente muy tranquilo para anclar. En el club náutico son muy amables y te dejan amarrar tu dinghy ahí por un par de horas para poder ir a tierra.


Gozamos las calles de Cádiz, los azulejos, el pescaíto frito, el tinto de verano, su vida. Luego de un par de días, llegó la hora de zarpar a Gibraltar pasando por el Estrecho de Gibraltar.


En esa zona de la entrada del Estrecho, donde está Cádiz y Tarifa, las costas gaditanas, entre el cabo de Trafalgar y Punta Paloma, anda una familia de orcas que tiene muy alerta a los navegantes, pues a las orcas les gusta “atacar” a los barcos y comerse el timón, lo cual deja al barco sin ningún tipo de gobierno y debe pedir rescate para ser remolcado.
En general los barcos que atacan son barcos de igual o inferior a 15 metros de eslora. Buganvilia mide 15 metros.
Hay biólogos que se encuentran estudiando el comportamiento de este grupo de orcas y algunos dicen que se trata de “juegos” de orcas jóvenes, otros dicen que practican para aprender a cazar sus verdaderas presas, pues estas orcas cazan atunes los cuales pueden llegar a ser bastante grandes y se desplazan a grandes velocidades al igual que los barcos. Hay otros que dicen que las orcas están enojadas por todos los daños del ser humano a los océanos.
Bueno hay varias teorías, pero ninguna puede afirmarse con seguridad aún.
Nosotros nos fuimos muy atentos y navegando solo de día para que fuera más probable alcanzar a ver a las orcas en caso de que se encontraran cerca.
El cruce del Estrecho de Gibraltar puede ser una navegación bastante ruda, con fuertes corrientes y vientos. a nosotros si bien nos toco viento fuerte y corrientes, todo fue a favor y resulto ser una de las navegaciones mas entretenidas que hemos tenido. Lo cruzamos disfrutando de la ruta que estábamos haciendo, disfrutando de poder ver un continente a cada lado, Europa por babor y África por estribor, disfrutando estar entrando al Mediterráneo que tanta ilusión nos hacía.
Pasamos por al frente de Tarifa, un lugar que tanto hemos anhelado ir ya que es la capital mundial de kitesurf. No fuimos a Tarifa con Buganvilia porque no es bueno para los barcos, no tiene buenos anclajes así es que nuestra mejor opción fue navegar hasta Gibraltar, dejar el barco en una marina, que por cierto son muy económicas, y desde ahí nos fuimos por tierra un par de días a Tarifa a navegar en kite.
Te invito a ver nuestro video donde sigo contando como fue nuestro cruce del Estrecho de Gibraltar.
Buenos vientos y muchas buganvilias,
La contramaestre.
de Sailing Buganvilia.


